SEGURIDAD Y SALUD OCUPACIONAL DEL PERSONAL DE SALUD ANTE EL COVID-19

Inicialmente el 28 de Abril se conmemora a los trabajadores fallecidos y lesionados en el trabajo, para honrar la memoria de quienes han sido víctimas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, esto por parte del movimiento sindical mundial desde 1996 realizando movilizaciones y campañas de sensibilización sobre el tema.

En el año 2003 la OIT a petición del movimiento sindical se involucró en la campaña que era del 28 de abril, añadiendo que la forma de valorar y honrar a las y los trabajadores lesionados y fallecidos, era conmemorarlos a través de una celebración que recordara que dichos sucesos se podían prevenirse y reducirse, por lo que se empezó a realizar constantemente la labor de generar más importancia en la prevención de los accidentes y las enfermedades en el lugar de trabajo, lo cual dio vida a la celebración del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo el 28 de abril de cada año, que consiste en realizar una campaña de sensibilización internacional para promover el trabajo seguro, saludable y decente y darle mayor peso a la magnitud del problema; así como también enmarcar la importancia de la creación y promoción de una cultura de seguridad y salud, que ayuda a reducir el número de muertes y lesiones que tengan relación con el trabajo.

Según la OIT anualmente alrededor de 317 millones de personas son víctimas de accidentes de trabajo a nivel mundial, y 2,34 millones de personas mueren debido a accidentes o enfermedades profesionales[1].

Los riesgos de trabajo siempre estarán presentes en los lugares de trabajo ante la implementación de nuevas tecnologías que surgen por la innovación técnica o por el cambio social u organizativo (nuevas condiciones de trabajo o nuevas formas de empleo) pero el fin es el mismo, identificarlo y crear políticas firmes que reduzcan lo más posible la vulnerabilidad de todos los trabajadores.

Crear conciencia a nivel internacional sobre seguridad y salud a organizaciones de empleadores, representantes de gobierno y sindicatos así como una responsabilidad de las partes que intervienen para generar una cultura preventiva  y un cumplimiento de obligaciones y responsabilidades (a través de leyes) que de seguridad a los trabajadores de regresar a sus trabajados al finalizar cada jornada laboral.

SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

¿Qué es la seguridad y salud ocupacional?

Son políticas que tienen por objeto prevenir los accidentes y daños para la salud, que sean consecuencia del trabajo, que guarden una relación con la actividad laboral o sobrevengan durante el trabajo, reduciendo en lo más mínimo las causas de los riesgos.[2]

En la Constitución de la Organización Mundial del Trabajo (OIT) se habla de un principio que establece que todos los trabajadores deberán estar protegidos contra las enfermedades profesionales y los accidentes que resulten de su trabajo.

Un poco más de 100 años en los cuales la OIT ha trabajado con diferentes gobiernos, empleadores y trabajadores sumando esfuerzos a la prevención de riesgos múltiples (físicos, biológicos, químicos, psicosociales, etc) es así que 1919 la OIT ha adoptado más de 40 convenios sobre seguridad y salud en el trabajo, que tienen como objetivo disminuir lo más posible las causas que generan riesgos laborales, Algunos de los convenios más mencionados son:

1)   Convenio sobre seguridad y salud de los trabajadores, 1981(No. 155)

Prevé la adopción de una política nacional sobre seguridad y salud en los lugares de trabajo, el accionar del gobierno y de las empresas para promover dicho tema.

2)    Convenio sobre los servicios de salud en el trabajo, 1985 (No. 161)

Busca establecer servicios de salud dentro de la empresa o establecimiento. 

3)   El Convenio sobre el marco promocional para la seguridad y salud en el trabajo, 2006 (No. 187)

Su finalidad es ofrecer un trato coherente y sistemático en salud y seguridad en el trabajo y así promover el reconocimiento de la normativa aplicable en dicho ámbito.

SEGURIDAD  Y SALUD OCUPACIONAL ANTE LA PANDEMIA POR EL COVID-19

Este año la campaña del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo esta enfoca en la pandemia del COVID-19 y su afectación  en los lugares de trabajo. El tratamiento de las enfermedades infecciosas es un desafío para los gobiernos, los empleadores, trabajadores y diferentes organizaciones, ya que se enfrentan a una pandemia que amenaza la seguridad y salud en el trabajo. 

La OIT ha promovido la adopción  de medidas seguras que garanticen la vida y salud en los lugares de trabajo, señalando el importante trabajo de los agentes que se encargan de la salud y seguridad en cada empresa y establecimiento, ya que los efectos de la pandemia afectaran a mediano y largo plazo, por lo cual es necesario incluir prácticas que se integren a nivel nacional y privado previendo el futuro y la reanudación de las actividades pero que permita el regreso de una manera segura.

Para ello en diferentes partes del mundo con el fin de proteger la salud y la vida de los trabajadores se han tomado medidas que incluyen el cese de labores en ciertos sectores, y el reanudar actividades supone una preocupación de un brote y la rápida transmisión del virus.

Los lugares de trabajo son claves ya que en su mayoría concentran una cierta cantidad de personas reunidas que prestan un servicio laboral a un empleador, por lo que un brote en dicho establecimiento o empresa podría ser fatal, por eso es clave el saber prevenir y controlar y así ayudar a la contención y propagación de la enfermedad protegiendo no solo a los trabajadores de dicho lugar sino a la sociedad en general.

Los gobiernos deben implementar una política nacional sobre la seguridad y salud ocupacional en el ambiente laboral que se adapte al riesgo emergido a raíz de la pandemia COVID-19, que proteja el derecho de los trabajadores a un medio ambiente laboral seguro y sano. Elaborar dicha política no será el más grande desafío hasta que esta sea llevada a la práctica, es por eso que la colaboración gobierno-empleadores-trabajador es vital; así como también evaluar que se dé cumplimiento a las medidas que se estén implementando para así lograr  adaptar el ambiente laboral a los nuevos peligros y riesgos de trabajo generados por las enfermedades infecciosas.

TRABAJADORES SANITARIOS ANTE EL COVID-19

Según especialistas de la OIT los trabajadores del sector de salud, quienes están en el centro de la pandemia son los que más expuestos se encuentran al riesgo, por lo que las medidas de prevención y control deben ser prioritarias para protegerlos y evitar nuevos contagios (Carmen Bueno, Especialista de la OIT Cono Sur)[3].

Es así que los trabajadores más expuestos al contagio son: Trabajadores sanitarios, Personal de laboratorio, Trabajadores funerarios, Trabajadores del transporte de emergencia, Limpiadores y trabajadores de la gestión de desechos en instalaciones sanitarias y de urgencias.

Por lo cual las evaluaciones del riesgo de contagio en el trabajo pueden mostrar la probabilidad de exponerse al contagio, teniendo en cuenta la característica de la enfermedad infecciosa (es decir, las pautas de transmisión) y la posibilidad de que los trabajadores puedan encontrarse con personas infectadas o puedan estar expuestos a entornos o materiales contaminados (por ejemplo, muestras de laboratorio, desechos) en el desempeño de sus funciones; la gravedad de los resultados sanitarios resultantes, teniendo en cuenta los factores que afectan a cada persona (incluida la edad, enfermedades y las condiciones de salud), así como las medidas disponibles para controlar el impacto de la infección.

SEGURIDAD Y SALUD OCUPACIONAL DEL PERSONAL DE SALUD EN EL SALVADOR ANTE EL COVID-19

Recientemente se ha hecho énfasis en la existencia y vigilancia de comités de SSO y los programas de gestión de prevención de riesgos ocupacionales en entidades como el Ministerio de Salud y sobre todo la ardua tarea de garantizar la seguridad y salud ocupacional a dicho personal.

La vigilancia y supervisión de los riesgos y las condiciones de salud y del ambiente laboral de todas las unidades productivas y lugares de trabajo a través de comités de seguridad y salud ocupacional, refleja que la pandemia ha traído consigo un avance para el sector de la salud pública ya que se ha denotado que los riesgos a los cuales se exponen los empleados de dicho sector son diferentes y tiene una implementación más rígida y concisa al que puede aplicarse a otros sectores, pues el riesgo es mucho más alto en salud que en los demás.

Ejemplos de medidas implementadas para prevenir el contagio: Controles ambientales y de ingeniería, con el objetivo de reducir la propagación de patógenos y la contaminación de superficies y objetos (distancia física entre los pacientes y los trabajadores sanitarios/de emergencia, salas de aislamiento bien ventiladas, etc.); Medidas administrativas destinadas a prevenir los comportamientos de riesgo (procedimientos de prevención y control de las infecciones, formación en SST, control y la vigilancia de la salud de los trabajadores, etc.); Equipo de protección personal apropiado y formación sobre cómo ponérselo, quitárselo y deshacerse de él.

No hay texto alternativo para esta imagen

[1] https://www.ilo.org/americas/temas/salud-y-seguridad-en-trabajo/lang–es/index.htm

[2] Artículo 4.2 del Convenio No. 155, Convenio sobre la Seguridad y Salud de los Trabajadores, 1981

[3] https://www.ilo.org/santiago/publicaciones/reflexiones-trabajo/WCMS_740337/lang–es/index.htm